PentoMentis
Caen pentominós: figuras de cinco cuadrados unidos por los lados, giradas o reflejadas. Son 18 figuras distintas, y algunas no caben donde cabría un tetrominó. Encajan igual, pero hay que pensar el hueco antes de que llegue.
Dos modos: pentominós de cinco cuadrados y los siete tetrominós del clásico. Cada fase tiene su propio escenario y, pasadas las treinta primeras, el juego las mezcla. No hay última fase: la partida termina cuando el montón llega arriba.
La diferencia no es de dificultad, es de forma: cada modo tiene sus figuras y su propia tabla de mejores.
Caen pentominós: figuras de cinco cuadrados unidos por los lados, giradas o reflejadas. Son 18 figuras distintas, y algunas no caben donde cabría un tetrominó. Encajan igual, pero hay que pensar el hueco antes de que llegue.
Caen los siete tetrominós de siempre, hechos de cuatro cuadrados. Es el modo para quien ya sabe jugar y quiere ir directo a la velocidad, con el mismo escenario 3D y la misma tabla de mejores.
Cada modo lleva su propia clasificación: la de pentominós y la de clásico no se mezclan.
Con el control táctil, cuatro botones. Con el control por gestos, arrastrando el dedo por la pantalla. Se elige en los ajustes.
Las flechas laterales desplazan la pieza a izquierda y derecha. Con gestos, arrastras el dedo en esa dirección.
Cada toque gira la figura 90 grados. El fantasma te enseña en todo momento dónde va a caer si la sueltas así.
Suelta la pieza de golpe cuando ya sabes dónde va. El ojo cambia el punto de vista de la cámara si quieres ver el hueco desde otro ángulo.
Cuando el montón llega al techo puedes ver un anuncio de recompensa y volver a empezar esa fase. Tienes tres continuaciones por partida.
Pulsa en cualquier captura para verla más grande.
Todas las figuras de cinco cuadrados, giradas o reflejadas. Más formas que huecos reconocibles, así que cada pieza pide su propia decisión.
Los siete tetrominós de siempre, con la misma matriz 3D y su propia tabla de mejores.
Cada fase tiene su escenario —fondo, casillas y pilar de luz—. Pasadas las treinta primeras, el juego las mezcla: ninguna partida se parece a la anterior.
Tres por partida. Cuando el montón llega arriba, un vídeo de recompensa vuelve a empezar esa fase desde el principio.
Dos tablas, una por modo. Manda la fase alcanzada y, a igualdad de fase, quien menos continuaciones gastó: sube más alto quien llega más lejos viendo menos anuncios.
Control táctil o por gestos, fantasma que enseña dónde cae la pieza, y ajustes de sonido que se quedan guardados para la próxima partida.
Lo que se manda a la red es exactamente lo que sale en la tabla. Ni una cosa más.
La tabla usa Firebase, de Google, con los datos alojados en la Unión Europea. No hay analítica ni informes de errores, y la app no pide correo, teléfono, edad ni contactos. Puedes leerlo entero en la política de privacidad.
Nada. Sin compras dentro, sin suscripción y sin desbloquear modos. Los dos modos y las fases están desde el primer día.
De los anuncios de Google AdMob: un banner, un intersticial de vez en cuando y el vídeo de recompensa de las continuaciones, que ves solo si quieres seguir jugando. Ese vídeo es opcional: puedes cerrar y empezar otra partida.
No hay un número final. Hay treinta escenarios propios y, a partir de ahí, el juego los mezcla indefinidamente. La partida termina cuando el montón de piezas llega arriba, no cuando se acaban las fases.
Puedes ver un anuncio de recompensa y esa fase vuelve a empezar desde el principio para intentarlo otra vez. Tienes tres continuaciones por partida; si las gastas, empiezas una nueva.
Primero por la fase alcanzada. A igualdad de fase, sube más alto quien menos continuaciones haya gastado: llegar lejos sin ver anuncios vale más que llegar viendo muchos.
Para jugar no hace falta ninguna cuenta. La conexión solo se usa para la tabla de mejores; si no hay red, la partida funciona igual.
Sí. En los ajustes eliges control táctil o por gestos. Con gestos se juega arrastrando el dedo por la pantalla en vez de pulsar los botones.
En español y en inglés, para móviles y tabletas.
Empieza en pentominós, prueba el clásico, y mira hasta qué fase llegas antes de que el montón toque el techo.